lunes, 13 de abril de 2015

PREGUNTAS GENERADORAS SEGUNDO ENCUENTRO


¿De qué manera afectan los paradigmas a la vida personal, familiar, de pareja, sexual y social?.
RTA: Los paradigmas son modelos de comportamiento o patrones que aplicamos en nuestras vidas de forma rutinaria. Simplifican nuestro actuar, dándonos las pautas para reaccionar ante cierto tipo de eventualidades.
La sexualidad humana tiene diversos componentes: deseo, sentimiento, actitud, identidad, placeres y miedos que gravitan sobre el cuerpo, sus funciones y las relaciones interpersonales; todo matizado por el momento histórico y la posición filosófica, tanto individual como la del grupo social. 
La sexualidad es un aspecto de la vida de todos los seres humanos y está relacionada con la capacidad de sentir placer, nace con nosotros y se muere con nosotros e involucra aspectos físicos, sentimentales y emocionales. Esto quiere decir, que la sexualidad está relacionada con nuestra forma de ser, de pensar, de sentir, de actuar y de relacionarnos con otras personas y con nosotros(as) mismos(as).
De acuerdo con Sigmund Freud, la sexualidad rodea todo lo que somos, es por esto que la sexualidad no es una “cosa” que aparece de pronto en las personas adolescentes, jóvenes o adultas. La crianza y la educación, así como la edad, la cultura, la región geográfica, la familia y la época histórica inciden directamente en la forma en que cada persona vive su sexualidad.
Sucede con frecuencia que el concepto de sexualidad se confunda con los conceptos de sexo o relaciones sexuales, lo cual limita la vivencia de la sexualidad únicamente al contacto genital, pero, además del placer, el sexo y las relaciones sexuales, la sexualidad comprende aspectos como el afecto y las relaciones humanas. Por ejemplo, el afecto que una persona siente por sí misma, también llamado autoestima, así como el afecto hacia otras personas hacen parte de la sexualidad.
A través de la imitación el niño o niña van aprendiendo las formas de comportarse de los hombres y las mujeres. Los modelos para aprender son los padres u otros adultos con los que se relaciona en forma estable. Va a depender de estos adultos la forma en que el niño adquiera los roles de comportamiento correspondientes a su sexualidad y a lo que es ser mujer o lo que es ser hombre en su cultura.
Es importante que estos roles o formas de comportarse sean amplios, flexibles y no rígidos. Las conductas distintivas de los hombres y mujeres no están determinadas por sus características biológicas sexuales, sino que estas se aprenden. Es decir, un niño no necesariamente debe ser agresivo, gustar de los autos y/o jugar a la pelota. Igualmente las niñas tampoco deberán ser necesariamente pasivas, suaves y gustar de las muñecas. Este punto es clave para entender que no es conveniente que los padres no castiguen a los niños por presentar actitudes o conductas que ellos consideren que no corresponden a su sexo (ejemplo: "Los hombres no lloran").
Normas, valores, y límites en la sexualidad

No sólo es importante lo que se le enseña al niño en lo relativo a los roles, sino que es muy importante cómo esto se transmite. La forma en que el niño aprenda será la forma en que el viva y transmita, lo relativo a la formación de la sexualidad y los roles femeninos o masculinos.
Durante el proceso de crecimiento los niños van desarrollando una identidad ligada a su propio cuerpo; esto quiere decir que se conocen y son capaces de diferenciar y poner límites respecto a las manifestaciones de cariño aceptando o rechazando aquello que les resulta invasivo o incómodo.

 los paradigmas en la vida personal "El contexto social que estamos viviendo tiene características propias que influyen decisiva mente en la manera de entender y vivir la sexualidad. En la práctica se da una gran diversidad de comportamientos sexuales, muchos de ellos pocos integrados en la persona y al margen de la ética. La cultura que nos llega a través de los medios de comunicación y de otras instancias académicas, y que está omnipresente en el ambiente social, se caracteriza por la fragmentación de la verdad, la imposibilidad de fundamentación filosófica y la duda sobre la capacidad humana de llegar al significado de las cosas, pues el mismo sentido de la vida se pone en cuestión.

¿Por qué es importante un conocimiento personal profundo para ser facilitador(a) de la educación sexual en el contexto educativo?
“Sexualidad es la dimensión de la personalidad que se construye y expresa desde el nacimiento y a lo largo de toda la vida a través del conjunto de representaciones, conceptos, pensamientos, emociones, necesidades, sentimientos, actitudes, integración de varias potencialidades del ser humano”.
“Sexualidad responsable es aquella donde el individuo es capaz de tomar decisiones y asumir sus consecuencias, sobre la base de conocimientos y valores donde el contexto social es de gran importancia“.
Eleonor Faur "La educación en sexualidad. Derecho de niños, niñas y adolescentes, desafío para docentes"dice:
"A diferencia de la transmisión de conocimientos en materias como Historia o Geografía, la educación en sexualidad parte del reconocimiento del sujeto, de su cuerpo y de sus sentimientos como base del trabajo pedagógico. Considera que el cuerpo es mucho más que una máquina que contiene nuestra razón, que el cuerpo nutre nuestra experiencia cotidiana, es un espacio de experiencia y de expresión de nuestros sentimientos y emociones, es también una fuente de sensaciones muy distintas entre sí (que van del dolor al placer) pero que son, todas ellas, importantes en la construcción de nuestra subjetividad y de nuestra ciudadanía, en la medida que podamos comprenderlas. Educar en sexualidad es, por tanto, una forma de apreciar que la vida sucede en un cuerpo y que, como seres humanos, podemos también entender, analizar y cuidar lo que sucede con nuestros cuerpos, como parte del desarrollo integral de nuestra ciudadanía y nuestras relaciones. De tal modo, educar en sexualidad implica tanto ofrecer conocimientos para la prevención de embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual, como formar en valores, sentimientos y actitudes positivas frente a la sexualidad.
Una formación así concebida deberá incluir entre sus objetivos ofrecer información adecuada y veraz sobre aspectos vitales de la sexualidad, como forma de relación entre las personas, así como también orientar hacia el acceso a los recursos de salud pública que permitan vivir la sexualidad de forma responsable, plena y segura."
Es necesario que los adultos nos ubiquemos también en una situación de continuo aprendizaje, que podamos revisar y valorar críticamente los sentimientos y pensamientos que habitualmente tenemos respecto de la sexualidad, y ponderar en qué sentido pueden estos resultar un obstáculo para acompañar a los adolescentes en la adopción de comportamientos de cuidado.


Si la escuela es el lugar adecuado para facilitar una información objetiva sobre las diferentes áreas de conocimiento que conforman el saber, es lógico suponer que también debe ser el ámbito en el que se desarrolle la vertiente informativa de la educación sexual. En este aspecto, resulta lamentable ver los escasos medios con los que las escuelas cuentan para esta tarea. 
Así, por ejemplo, en algunos libros escolares el ser humano todavía aparece representado como una forma asexuada, y el fenómeno de la reproducción termina en la historia de la cigüeña. Es necesario insistir en que, para poder abarcar la sexualidad en toda su realidad afectiva y científica, es necesario que la educación sexual sea obligatoria para todos los niños y que se halle integrada en el programa escolar. También es necesario que el educador pueda ofrecer un clima de naturalidad, franqueza y respeto ante las preguntas y dudas de cada alumno. Y, si es imprescindible que la escuela proporcione la más sólida formación e información sobre estos temas, ello no disminuye en absoluto la extrema importancia de la función de los padres en la educación sexual de sus hijos, ni la sustituye en ningún caso.

Los objetivos de la educación sexual escolar y la familiar son distintos, fundamentalmente podría decirse que los educadores cumplen una función formativa, no normativa, lo que significa que deben proporcionar a los niños y niñas una información objetiva, y fomentar en ellos una actitud abierta y respetuosa con las opiniones de sus compañeros, pero no suministrar juicios de valor o condenar determinadas opciones en función de una determinada ideología, creencia o convicción moral Para ello, es necesario que el educador muestre también una actitud abierta y respetuosa debe escucharlos con respeto, sin burlas ni regaños; ha de desculpabilizarlos en cuanto a su propia curiosidad sexual y hacerles comprender que sus inquietudes son perfectamente naturales, alentándolos así a vencer su temor a dialogar con sus padres. 
Comentario:Es común que los niños y niñas se hagan un sin número de preguntas relacionadas con el tema de la sexualidad, ya que forman parte de un conglomerado de dudas significativas en el transcurso de su infancia. Sin embargo, también puede ocurrir que no logren encontrar respuestas claras a sus cuestionamientos. Este escenario puede volver cada vez más vulnerable su desarrollo y originar múltiples y severos problemas sociales y de salud, que se ven reflejados con posterioridad en embarazos a temprana edad, infecciones de transmisión sexual, conflictos de pareja, divorcios y abuso sexual infantil, entre otros.
La educación sexual, tiene que facilitar el proceso de identificación sexual en niños/as y jóvenes mediante la revisión y el cuestionamiento de los papeles tradicionales de género, los cuales hasta ahora sólo han servido para consolidar la opresión de un género hacia otro.
En conclusión, la educación sexual tiene que ser parte de la educación integral del alumno/a porque debe promover la personalidad sana y una sexualidad responsable, vinculada a la salud, al amor, solidaridad, equidad de género bajo la forma de la dignidad del hombre y de la mujer y que ayude a los padres/madres y educadores/ras a afrontar el desafío de una sociedad que bombardea a niños/as y jóvenes con estímulos eróticos y sexuales muy poderosos y alienantes.


martes, 24 de marzo de 2015

NUCLEO PROBLEMICO 1. "Marco legal, Concepciones y lineamientos generales sobre educación sexual."

1. ¿Qué trascendencia tiene el cambio de actitud del estudiante de pedagogía infantil frente al enfoque integral que debe tener la educación sexual?


Rta: Es importante entender a la educación sexual como parte indispensable de la educación integral y a ésta como necesaria para el desarrollo armónico de los sujetos Una educación que aspire a la formación integral deberá atender múltiples aspectos y no sólo los contenidos tradicionales: aquellos que permiten al educando conocer el mundo desde las perspectivas de las ciencias de la naturaleza y comprenderse a sí mismo, a través de las ciencias humanas, como un ser que pertenece a una sociedad en un momento histórico determinado. También deberá atender a otros aspectos de la condición humana, entre los que destaca el conocimiento de su sexualidad, porque los seres humanos no solo pensamos, imaginamos o sentimos y con capacidad de deseos, sino también una identidad sexual que debemos conocer para ahondar en el saber indispensable de nosotros mismos.

En nuestros días, no podemos ignorar que los temas de sexualidad se exhiben cotidianamente en la televisión, los vídeos, las revistas, Internet y, la mayoría de las veces, de manera deformada y deformante. Los medios de comunicación, benéficos en muchos otros sentidos, han roto la barrera que dividía el mundo de los adultos del mundo de los niños, y es a nosotros, docentes en combinación con los padres y madres, a quienes corresponde, cuando menos, intentar la rectificación de ese bombardeo de mensajes que de forma caótica y desorientadora reciben niños y niñas actualmente. Hoy, tal vez más que nunca, los niños, niñas y los jóvenes, expuestos a toda clase de mensajes y experiencias, necesitan formarse un criterio que les permita discriminar correctamente la información y hacer frente a las presiones que puedan recibir. No es con el silencio ni con prejuicios y temores como podremos ayudarlos,
Hay que hablar con verdad de los temas sexuales, de esos temas que en el pasado reciente parecían intocables, porque nuestros alumnos y alumnas tienen la necesidad y el derecho de conocer sus cuerpos para proteger su salud, para ponerse a salvo de abusos, para resolver sus dudas y temores, para relacionarse con los demás y para desarrollarse plenamente.

Comentario: Como pedagogas es importante reconocer el enfoque que tiene la sexualidad en los niños y niñas, puesto que la educación sexual es un proceso que dura toda la vida y tiene distintos grados de interés. La educación sexual en la familia se limita a explicar cómo vienen los niños de una manera muy superficial ya sea por los mitos o por el temor de los padres al enfrentarse a este tipo de preguntas por parte de sus hijos, muchos hasta ignoran sus preguntas, es aquí donde nuestra labor como pedagoga radica en poder tener herramientas para brindarle al niño o a niña respuestas a sus inquietudes y a la vez proporcionar estrategias pedagógicas que le permitan entender de manera clara su desarrollo y tener una identidad...